"La globalización es una religión perfecta que ni siquiera necesita jerarquías"
El filósofo español Ignacio Castro Rey dialogó en Multitud con Eduardo Luis Aguirre sobre la globalizacón, en un intercambio orginal e imprescindible.

Por Jorge Alemán

Cuando leo a diversos autores que describen con todo rigor las distintas mutaciones antropológicas desencadenadas por el capitalismo digital, financiero, algorítmico e hiperconectado, siempre surge en mí la misma reserva que procede de mi izquierda lacaniana.

La particular manera de exhibir, mediante groseros recortes, tergiversaciones, relatos banalizados y selección maniquea de imágenes, los episodios de protesta social ocurridos recientemente en la Argentina, colocan a la gran prensa en el punto de mira de las discusiones democráticas y dificultan la comprensión  del alcance y los límites del derecho constitucional a la protesta social.

Por Daniel Feierstein (*)

Ya hubo indicios en marzo de este año, con la profusión mediática de cuestionamientos a la continuidad del juzgamiento a los genocidas argentinos, de la mano de la defensa de la legitimidad de la represión ante quienes vulneran el orden. Parecía una discusión sobre el pasado, pero no lo era.

Por Eduardo Luis Aguirre

“Estado de excepción” es el tìtulo de un libro del filósofo italiano Giorgio Agamben, uno de los pensadores más reconocidos de la actualidad, publicado en el año 2003, como parte de una obra mucho más extensa denominada “Homo Sacer”, en la que el Profesor de la Universidad de Verona trabajó durante casi dos décadas.

Por Eduardo Luis Aguirre

Toda tragedia humanitaria se entiende, únicamente, si se analizan las causas subyacentes, la construcción previa de subjetividades hostiles, de un sentido común conservador, de un enemigo interno o externo, de retóricas y lógicas binarias e intolerantes.

Por Eduardo Luis Aguirre

Tuve el honor de ser uno de los presentadores del libro  “Me sangra la poesía por la boca”, del escritor Sergio De Matteo.

Por Eduardo Luis Aguirre

Los gobiernos neoliberales deben creer, sinceramente, que así como han podido construir realidad y  producir y colonizar subjetividades, también pueden controlar las pulsiones y antagonismos que han construido y que tan funcionales les han sido en el plano discursivo y electoral.