Memorias sobre la democracia y el fascismo
Por Eduardo Luis Aguirre
Durante las épicas jornadas del mayo francés confluyeron multitudes de obreros que marchaban desde las periferias, desde las "banlieurs" oprimidas, estudiantes, intelectuales, militantes sociales y sindicales y ciudadanos portadores de demandas diversas. Nueve millones de personas participaron de aquellas protestas donde los reclamos ensanchaban un horizonte infinito de anhelos. Se marchaba contra el colonialismo y a favor de los derechos de las mujeres; contra el capitalismo y en favor de la paz; se reivindicaban las libertades individuales y las singularidades contra el despotismo de las intituciones; se despotricaba contra la alienación capitalista y el consumismo y se apoyaban las luchas de los pueblos del Tercer Mundo.

Por Diego Tatián (*)

 

 

 

Desde hace algunos años circula de manera profusa la preciosa respuesta de la antropóloga estadounidense Margaret Mead a un estudiante que le preguntó cuál era según ella el primer signo que probaba la existencia de la humanidad. Se esperaba que Mead hablara del anzuelo, la olla de barro o la piedra de moler. Pero dijo que el primer signo de civilización con el que contamos es un hallazgo óseo: un fémur que alguien se fracturó y luego sanó. En el reino animal, quien se rompe una pierna indefectiblemente muere. No puede escapar del peligro, ni ir en busca de alimento o del río más cercano para tomar agua. Queda a merced de los cazadores y depredadores que merodean el lugar.

Por Lidia Ferrari (*)

 

 

¿Cómo se puede pensar una aceleración del tiempo que no sea la gravitacional? Steiner describe de manera admirable la subjetividad del tiempo o, mejor, la subjetividad en el tiempo histórico en su libro ‘En el castillo de Barba Azul’. Habla de aceleraciones y desaceleraciones subjetivas como ‘modalidades del ser’. Entre 1879 y 1815 tuvo lugar una aceleración del tiempo, pues la esperanza y la utopía se hacían presente, estaban allí realizándose en el tiempo de la revolución.

Eduardo Luis Aguirre dialogó en Multitud con Diego Mauro, investigador del CONICET y Doctor en Historia y Arte sobre la teología del Papa Francisco. El humanismo cristiano y las miradas regresivas sobre el pensamiento del Pontífice, sus documentos, encíclicas y acciones concretas. Francisco y el pedido de perdón de la iglesia católica a los pueblos originarios de Canadá por los crímenes masivos perpetrados durante la conquista. Un Papa que se aparta de la "leyenda negra".Una experiencia de globalismo cultural que se convirtió en una empresa colonial de extermino. Acerca de un acontecimiento contrafáctico.

Por Eduardo Luis Aguirre



La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, visitó Taiwan en una visita calificada como polémica, peligrosa y preocupante por analistas internacionales e incluso por funcionarios y expertos cercanos a la administración Biden.

Por Eduardo Luis Aguirre

 

 

En una de aquellas inaugurales discusiones de café político que frecuentaba a principios de los años setenta, alguien tiró sobre la mesa la compulsión de la burocracia soviética por experimentar y medir el coeficiente de inteligencia de Lenin, una vez fallecido. El estándar ordenado debía coincidir con el saber supremo de un líder infalible. Recuerdo que la conjetura, como ocurría en aquellos años de debates lejanos, interiores y tardíos, muchas veces incomprobables, se habría cumplido a rajatabla.

Por Eduardo Luis Aguirre

 

 

¿Qué nos sugiere el silencio? ¿Cómo es nuestro vínculo humano con esa quietud? ¿Hay una filosofía en el silencio? Si la hubiera, recuerde que la filosofía puede ser caracterizada como el amor a la sabiduría, como lo hacen los pensadores occidentales desde tiempos inmemoriales, pero también como una cultura que ha encontrado a su sujeto, como lo han enunciado los filósofos de la liberación.

Por Eduardo Luis Aguirre

 

 

Las autoridades de Kosovo han llevado a un punto sensible de tensión su relación con Serbia. La excusa para profundizar sus diferencias con Belgrado radica en la decisión kosovar de obligar unilateralmente a los serbios que viven en ese territorio a utilizar en sus vehículos placas y documentos que serán proveídos por el gobierno de Prístina. Las cadenas mundiales daban cuenta de esporádicos disparos y heridos entre la población serbia, mientras que sonaban las alarmas frente al recrudecimiento del conflicto.