Falta lo peor: Inteligencia Artificial y totalitarismo
Por Eduardo Luis Aguirre
Sabemos que es difícil analizar el presente y el futuro inmediato si no se empieza contabilizando los movimientos erráticos propios. Hombres y mujeres de a pie están privados de libertad en cárceles federales, acusados de delitos de terrorismo y/ otras figuras que circundan esa conducta. No deberíamos dejar de recordar la estupefacción que nos provocó que la propia Cristina impulsara y sancionara la ley de terrorismo a pedido vaya a saber de quién y con el apoyo de criminólogos canallas. Bueno, éste es el primer resultado de esa legislación que agravia de la manera más peligrosa los bordes de la república. Asfaltaron así el camino sin saber a quién.

Por Eduardo Luis Aguirre

Sabemos que es difícil analizar el presente y el futuro inmediato si no se empieza contabilizando los movimientos erráticos propios. Hombres y mujeres de a pie están privados de libertad en cárceles federales, acusados de delitos de terrorismo y/ otras figuras que circundan esa conducta. No deberíamos dejar de recordar la estupefacción que nos provocó que la propia Cristina impulsara y sancionara la ley de terrorismo a pedido vaya a saber de quién y con el apoyo de criminólogos canallas. Bueno, éste es el primer resultado de esa legislación que agravia de la manera más peligrosa los bordes de la república. Asfaltaron así el camino sin saber a quién.

Eduardo Luis Aguirre analizó en "Multitud" la situación política mexicana después de las últimas elecciones generales que ratificaron el rumbo fijado por López Obrador.

Por Eduardo Luis Aguirre



El gobierno que se propone destruir el estado argentino ha logrado la sanción en Senadores de la denominada Ley Bases. Una expresión ininteligible y laberíntica, con apenas siete legisladores originarios, ha demostrado que existe una nueva técnica totalitaria de hacer política, que permite ganar elecciones y pulverizar mayorías históricas.

Por Eduardo Luis Aguirre



Los años que signaron el esplendor y la debacle de Portugal y España en su relación con los territorios de ultramar muestran algunas similitudes, pero también permiten advertir diferencias ostensibles. Una vez firmado el Tratado de Tordesillas (Valladolid) en 1494 entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla y Juan III, se saldan las disputas esenciales sobre los territorios “descubiertos” en el Nuevo Mundo después de un año de arduas tratativas y hasta la posibilidad concreta de llegar a un enfrentamiento militar entre ambas potencias al momento de dividir los nuevos territorios.

Eduardo Luis Aguirre dialogó en Multitud con Germán Palkowski sobre la realidad latinoamericana. La reafirmación dd MORENA en México. Los márgenes de acción de Petro. Bukele y un consenso intacto. Bolivia  y la conflictividad interna del MAS. La derechización ecuatoriana y el experimento de apelaciones místicas que da la pelea ideológica en la Argentina.

Por Eduardo Luis Aguirre



Los países más poderosos de Europa y los dirigentes más encumbrados de Estados Unidos, casi al unísono, han hecho pública su tesis en el sentido de que Ucrania tendría derecho a atacar los territorios rusos desde donde proviene el machacar mortífero de la artillería enemiga. El ataque que estimulan Francia, Alemania y el Reino Unido, debería hacerse con el armamento que la propia OTAN le provee al gobierno de Zelenki, el curioso gobernante que se mantiene en el poder sostenido por el Maidán mientras su país afronta la más lastimosa crisis demográfica de las últimas décadas.

Por Eduardo Luis Aguirre


La introducción del Tratado de Guadalupe Hidalgo, celebrado entre Estados Unidos y México refleja la retórica canalla que imponen los vencedores: “Los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, animados de un sincero deseo de poner término a las calamidades de la guerra que desgraciadamente existe entre ambas Repúblicas, y de establecer sobre bases sólidas relaciones de paz y de buena amistad, que procuren recíprocas ventajas a los ciudadanos de uno y otro país, y afiancen la concordia, armonía y mutua seguridad en que deben vivir, como buenos vecinos, los dos pueblos; han nombrado a este efecto a sus respectivos plenipotenciarios […] quienes […] han ajustado, convenido y firmado el siguiente Tratado de paz, amistad, límites y arreglo definitivo entre la República mexicana y los Estados Unidos de América.”