Elogio de la violencia intelectual
Por Ignacio Castro Rey
Leer no es sexy, es peligroso. En este punto tiene razón nuestra policía política inconsciente. Leer exige entrar en otro tiempo, atreverse a interrumpir el estrés ruidoso que nos salva del vacío y quedarse a solas, en una suspensión del sentido colectivo. Leer es atreverse a que "no pase nada", quizá para que ocurra algo en nosotros, algo que acaso habíamos aplazado. Si nuestro mundo marcha tan deprisa es porque teme lo que podría ocurrir en los pocos segundos que le concedamos al "tiempo muerto".

Por Tzvetan Todorov



Un día, en el siglo v a. C, en Sicilia, dos individuos discuten y se produce un accidente. Al día siguiente aparecen ante las autoridades, que deben decidir cuál de los dos es culpable. Pero, ¿cómo elegir? La disputa no se ha producido ante los ojos de los jueces, quienes no han podido observar y constatar la verdad; los sentidos son impotentes; sólo queda un medio: escuchar los relatos de los querellantes.

Por Nora Merlín

Ni una menos
Una decisión colectiva expresada por la consigna "Ni una menos" está poniendo en cuestión algunos "patrones" naturalizados que funcionaban como pilares organizadores de la cultura: mandatos machistas, violentos y en su forma extrema femicidios.

"Al caer la tarde el sector céntrico de la ciudad es irreconocible. La pequeña burguesía, los estudiantes, los abogados, las gentes bien vestidas, el 'público culto' que había dominado hacía pocas horas las calles desaparecen. Algunos raleados grupos 'democráticos' desde las veredas, observan perplejos el inusitado espectáculo.

Hace tiempo que desde este espacio venimos insistiendo de manera recurrente en el abordaje de las distintas formas de colonización cultural que jaquean al derecho, hasta  acotarlo a una dimensión de mero instrumento  de control social punitivo, con el retroceso esperable que ese drástico e intencionado reduccionismo depara en materia de Derechos Humanos.

Por Ignacio Castro Rey

Dejar ser, reconocer en su timbre propio y único, es el máximo homenaje a lo contingente. Solamente gracias a la gravedad y a la resistencia del aire, gracias a la irremediable caída de los cuerpos es como las aves pueden volar. Un aire sin gravedad ni turbulencias sería no sólo irrespirable; también haría imposible el movimiento. Viajamos sorteando accidentes del terreno, apoyándonos en ellos. Y el aire es también un territorio, tal vez el último y el primero.

El pasado viernes comenzó a impartirse en el Salón Azul de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam el seminario "Salud Mental: Psicología y Ley". El segundo encuentro se realizará el viernes 21 de octubre a las 19 horas.

Por Diego Gómez (*)

En esta guerra los países imperialistas europeos jugaron su carta en pos de sacar provecho de la forzosa retirada del imperio otomano. Al mismo tiempo, los pequeños Estados balcánicos hacían ostensible su debilidad y dependencia de las principales potencias del continente.