Memorias sobre la democracia y el fascismo
Por Eduardo Luis Aguirre
Durante las épicas jornadas del mayo francés confluyeron multitudes de obreros que marchaban desde las periferias, desde las "banlieurs" oprimidas, estudiantes, intelectuales, militantes sociales y sindicales y ciudadanos portadores de demandas diversas. Nueve millones de personas participaron de aquellas protestas donde los reclamos ensanchaban un horizonte infinito de anhelos. Se marchaba contra el colonialismo y a favor de los derechos de las mujeres; contra el capitalismo y en favor de la paz; se reivindicaban las libertades individuales y las singularidades contra el despotismo de las intituciones; se despotricaba contra la alienación capitalista y el consumismo y se apoyaban las luchas de los pueblos del Tercer Mundo.


"El silencio de los intelectuales se llama traición al país. En un país colonizado la labor del escritor es militancia política" (Juan José Hernández Arregui).

     Por Eduardo Luis Aguirre

            En tiempos en que los pueblos perciben que los organismos de resolución de conflictos internacionales reprodujeron sistemáticamente, a lo largo de casi un siglo, las desigualdades y asimetrías existentes entre los distintos países, y la selectividad de un sistema político y jurídico dominado por las lógicas imperiales, la evocación del Tribunal Russell repone en el escenario de las grandes discusiones globales la factibilidad de construcción e integración de foros mucho más igualitarios y democráticos de los que formalmente disciplinan al mundo.


Por Eduardo Luis Aguirre

Hay un axioma básico, que debería ser explicado a los estudiantes de abogacía en las primeras oportunidades en que asisten a clase: el derecho es política.
Y luego, debería explicárseles también, aunque con mayor detalle, que el derecho no es neutral, que su función es reproducir las jerarquías sociales y naturalizar las relaciones de producción y explotación de una sociedad, y que por eso mismo es selectivo, clasista, patriarcal y conservador.

En la Argentina, pese a que la Ley de Salud Mental Nº 26657 tiene más de un lustro de vigencia, se calcula que más de 22.000 personas siguen privadas de libertad en establecimientos monovalentes, la mayoría de ellos en condiciones de flagrante violación de sus Derechos Humanos fundamentales.

Por Eduardo Luis Aguirre

Voltaire era categórico al momento de asignar una connotación utilitaria explícita al matrimonio moderno: “Un disputador eterno, gran amigo mío, decía: «Si yo fuera rey y tuviera vasallos, les comprometería a que se casaran lo más pronto que les fuera posible".

Por Jorge Daniel Estanga (*)


El siguiente resumen da cuenta de un trabajo de articulación que se desprende de una intervención realizada por un cuerpo especializado de profesionales, producto de la catástrofe natural (fuertísimo temporal y posterior inundación)  ocurrida los días 2-3 de Abril del año 2013 en la ciudad de La Plata.

Puntualmente la labor fue realizada en el Colegio Normal I de dicha ciudad, en la semana inmediatamente posterior a las inundaciones (del 8 de Abril, al 12 de abril).

“Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación” (Declaración Universal de los Derechos Humanos, artículo 7).  “Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a respetar y a garantizar a todos los individuos que se encuentren en su territorio y estén sujetos a su jurisdicción los derechos reconocidos en el presente Pacto, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social” (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 2.1)

Hecho en La Pampa por Jean Phillippe