Por Carolina Ghione (Abogada, egresada de la UNLPam)


INTRODUCCIÓN



Bases.



Para la realización de la presente investigación tomé como referencia tres trabajos llevados a cabo por docentes de la UNLPam: “Inserción laboral del graduado – Estudio preliminar” (Zaikoski-Sacra), presentado en el V Congreso Nacional de Sociología Jurídica llevado a cabo en Noviembre de 2004 en Santa Rosa, en el que se analizó la inserción laboral de los 53 abogados graduados de la Universidad Nacional de La Pampa entre los meses de Diciembre de 1999 (fecha en que se concretó la primer graduación de la carrera) y Junio de 2004.Las autoras plantearon un grupo de preguntas centrales que guiarían su estudio: “¿Cuántos egresados hay? ¿Cuántos se han matriculado? ¿Han podido insertarse laboralmente? Al momento de búsqueda del espacio laboral: ¿ha primado lo formal o las relaciones informales? ¿Cómo califica el egresado su situación laboral actual?”. Para obtener información, recurrieron a fuentes de información indirectas -el Colegio de Abogados y la Facultad-, como también realizaron entrevistas a informantes claves pertenecientes a ambas instituciones y aplicaron un cuestionario a 33 de los egresados (un 62,26% del universo de estudio).



En la conclusión mencionaron entre otros puntos que el panorama de la situación laboral de los egresados “se visualiza como alentador, en cuanto a que la mayoría de los graduados entrevistados tienen trabajos vinculados con su formación de grado y que su número no tiene una incidencia significativa en la composición de matrícula del Colegio de Abogados y Procuradores de la Provincia de La Pampa”.



En 2005 las mismas profesionales presentaron un trabajo titulado “Opinión de los primeros graduados en Abogacía (Resultados de una investigación socio-jurídica)”, complementario del anterior y presentado como ponencia en el VI Congreso Nacional de Sociología Jurídica realizado en Buenos Aires en el año 2005. En dicho estudio retomaron puntos que habían quedado pendientes, analizando datos obtenidos en aquellos cuestionarios aplicados un año antes.



Por último el “Proyecto de Investigación” (en el que se enmarcaban los anteriores trabajos) se completó en 2006. El mismo problematizó el “egreso de los alumnos de la carrera de abogacía de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas buscando describir, analizar y explicar la relación entre las competencias profesionales con que cuenta el graduado al momento de recibirse de abogado y la cuestión de la inserción laboral”. Se aclaró la intención de hacer un aporte mediante la recolección de datos (que por medio de formularios tradicionales no es posible obtener) para permitir la adaptación de contenidos de programas de estudio de las materias, o la readecuación del plan de estudios de la carrera, el régimen de cursada y dar un marco adecuado para planificar ofertas de estudio de posgrado según las preferencias de los egresados.

Se tomó como universo de estudio a los egresados de Abogacía entre Julio de 2004 y Junio de 2005: 28 nuevos abogados provenientes de la Universidad Nacional de La Pampa. Se administraron encuestas personales a 20 de los graduados.






Justificación del presente trabajo.



En el año 1996, quedó formalmente creada la carrera de Abogacía en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLPam, que pasó a llamarse de “Ciencias Económicas y Jurídicas”. La creación de la carrera y los posibles cambios que podían producirse generaron diferentes reacciones, algunas contrarias al inicio del dictado de abogacía. La inquietud pasaba por el impacto que la carrera podría tener sobre el ejercicio de la profesión y la matrícula local.



Los resultados de las investigaciones realizadas revelaron lo contrario a los pronósticos hechos por el año 96’ en el sentido de que “se iba a llenar de abogados” como asimismo se concluyó respecto a la inserción laboral en que los egresados encontraban trabajo o mantenían los que tenían antes de su graduación.



Hoy, a más de 15 años de su creación, la carrera de Abogacía de la Facultad está consolidada. Han egresado desde 1996 hasta la fecha cerca de 400 abogados.



Las investigaciones realizadas merecen ser actualizadas, dado que la última abarcó un período con punto final en Junio de 2005 y algunas cuestiones se han modificado desde que se concluyó: el tiempo de duración de los estudios parece haberse prolongado, aunque por otra parte se verifica un aumento progresivo en la cantidad de materias ofrecidas bajo la modalidad de promoción y variaciones en los cupos y en los criterios para ingresar a las mismas.



Encaré el presente trabajo en el marco del “Seminario de Aportaciones Teóricas y Técnicas Recientes”, por lo que no conté con un equipo de trabajo, ni con recursos, sino solo con la buena predisposición de personal de la Universidad Nacional de La Pampa, del Colegio de Abogados y Procuradores de la Provincia de La Pampa y de los propios egresados, protagonistas de la investigación.



Temporalmente, me concentré en el período abarcado entre los años 2006 y 2011. En lo temático, decidí acotar mi análisis a dos ejes: la duración de los estudios de Abogacía en la UNLPam y la inserción laboral de los graduados de dicha alta casa de estudios.



Lo realizado se trató de una investigación exploratoria. Busqué obtener y analizar información sin perder de vista que el objeto de estudio deberá ser profundizado. Asimismo, este trabajo empírico se basa en datos cuantitativos y cualitativos.





Metodología.



Como fuente primaria de datos utilicé una planilla proporcionada por el Departamento de Alumnos en Junio de 2012 que agrupaba información de los 198 egresados de Abogacía de la UNLPAM entre Febrero de 2006 y Diciembre de 2011: Apellido y nombre, Número de Libreta Universitaria, DNI, Sexo, Fecha de Nacimiento, Edad, Estado Civil, Fecha de Ingreso, Fecha de Egreso, Domicilio, Teléfono, E-mail, Domicilio de procedencia, Localidad de Procedencia, Provincia de Procedencia, Teléfono de procedencia, Promedio de notas (sin aplazos).



Por otra parte, el Colegio de Abogados de la Provincia de La Pampa me facilitó una base de datos con los siguientes datos de quienes se matricularon entre 2006 y 2011: Apellido y nombre, Sexo, Fecha de título, Fecha de matriculación, Estado de la matrícula, Universidad de la que egresó.



Además de éstas - que fueron las principales fuentes documentales utilizadas- , preparé una Encuesta que distribuí entre los egresados en estudio de dos maneras: en papel (entregada personalmente y completada a mano por los encuestados) y “on-line” diseñada mediante la herramienta gratuita de formularios proporcionada por Google Docs, la que fue distribuida por correo electrónico.



La Encuesta.



El cuestionario puede dividirse en dos segmentos: Una primera parte, se inicia con la solicitud al encuestado de ciertos datos personales, para luego centrarse en su etapa estudiantil. Así, indaga por el lugar de procedencia, sus estudios de nivel medio (con detalles de la institución en la que los completó), por otras carreras (completadas o no) que se hayan iniciado previo a Abogacía en la UNLPam, y por las razones de elección de esta Universidad para realizar sus estudios de nivel superior. Continúa luego por la etapa en que el encuestado realizó los estudios universitarios, centrándose en primer término en cuestiones personales y familiares (lugar donde vivía mientras era estudiante, compañía de vivienda, nivel educativo y actividad laboral de los padres), en segundo término en el trabajo o pasantía realizada mientras estudiaba (precisando en dónde, durante cuánto tiempo, por cuántas horas diarias, con qué finalidad, cuál era la significación del ingreso económico obtenido), para luego pasar en sí a la experiencia como alumno de Abogacía en la UNLPam, obtención de becas, elecciones personales durante la carrera (rendir libre o por promoción), opiniones sobre la cantidad de promociones, los cupos en las mismas, los criterios de selección para ingresar, el Plan de estudios de la carrera, el régimen de cursadas, los conocimientos prácticos y teóricos adquiridos etc.



Una segunda parte, se centra en cambio en la actualidad del encuestado, haciendo hincapié en su situación laboral actual (matriculación, tiempo para conseguir trabajo, lugar de trabajo, horas diarias trabajadas), como también indagando si está realizando posgrado u otra carrera universitaria, para concluir con algunas preguntas de opinión y un espacio de “reflexión final” optativo.



Se trató de un cuestionario estructurado. Las preguntas que contenía eran de diversos tipos. Tomando la clasificación de Maurice Duverger (1978) según la libertad que tiene el encuestado al responder, pueden clasificarse en preguntas de Tipo cerrado (el encuestado solo disponía de una alternativa de respuesta), de Tipo abierta (se dejó al encuestado contestar en forma libre para que exprese a su manera la respuesta) y preguntas Categorizadas (Tipo abanico -Son aquellas que permitieron contestar escogiendo o señalando una o varias respuestas presentadas junto con la pregunta- cerrado o abierto , y de estimación -que introducen, dentro del abanico de respuestas, diversos grados de intensidad para un mismo ítem-).



Para confeccionarla, tomé información de diferentes trabajos, realizando las adaptaciones necesarias: “Pertenencia social y nivel de conocimientos ¿Quiénes son y que conocen? Una encuesta con alumnos de derecho” (2000), “Perfil del Estudiante de Derecho de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de La Plata” (1995), y las encuestas proporcionadas por la herramienta SIU Kolla (“sistema de seguimiento de graduados” que permite a las universidades obtener información sobre su inserción laboral, su relación con la universidad, el interés por otros estudios y otros datos relevantes y se realiza en tres oportunidades: al graduarse, al año de graduado, a los 5 años de graduado, centrándose en cada una en diferentes aspectos).



Los datos obtenidos de la aplicación de las encuestas son muchos y variados. Tanto en el trabajo que preparé originalmente, como en la ponencia que hoy presento – la que se trata de un breve resumen de aquel-, no analizan la totalidad de la información obtenida, centrándome solo en los puntos ya mencionados al inicio, quedando el estudio y posterior socialización de los tópicos pendientes para próximas oportunidades.



Del documento titulado “Plan Estratégico y Proyecto de Desarrollo Institucional 2011 – 2015 de la Universidad Nacional de La Pampa” (2010), surge como objetivo “Concretar el seguimiento de los graduados y sus necesidades de capacitación permanente e inserción laboral”. A partir de la página 145 de dicho documento, se detallan las tareas a concretar para el logro de tal fin, y aclara: “La UNLPam tiene la encuesta disponible en su página web, sin embargo no se han detectado resultados positivos de su aplicación. Es necesario, entonces generar los mecanismos para conseguir las respuestas esperadas y el seguimiento de las mismas, mediante un vínculo más personal que genere un hábito de respuesta en los graduados”. Así, la Universidad reconoce que debe trabajarse para fortalecer el vínculo con los graduados.



El propio Estatuto de la UNLPam dice: “La Universidad es una comunidad de docentes, estudiantes, graduados y personal no docente. (…). Encauza a los graduados en la enseñanza y en las tareas de investigación y a través de ellos estrecha su relación con la sociedad”. Los egresados son el producto de la Facultad, su vínculo con lo externo. La Institución no debe olvidar que la componen aunque ya no se encuentren cursando en sus aulas.







ANÁLISIS DE LOS DATOS BRINDADOS POR DEPARTAMENTO DE ALUMNOS.



El universo de estudio del presente trabajo se compone de 198 Abogados egresados de la Universidad Nacional de La Pampa en el período que tomé como base de la presente investigación (Febrero de 2006 – Diciembre de 2011).



Sexo: Del total de abogados recibidos en el período elegido, 114 (57.57% del total) son mujeres, mientras que 84 (42.43%) son varones.



Año de egreso: Durante el período en estudio, la cantidad de egresados se mantuvo estable. En 2011 se registró la mayor cantidad de graduados (44), luego de dos años con la menor cantidad del lapso (2009 y 2010, con 28 egresados cada uno).



SEXO



AÑO DE EGRESO



TOTAL





2006



2007



2008



2009



2010



2011





MUJERES



15



22



16



18



15



28



114



VARONES



17



9



19



10



13



16



84



TOTAL



32



31



35



28



28



44



198





Entre tanto, surge del trabajo “Inserción laboral del graduado: estudio preliminar”, que entre 1999 y junio de 2004 habían egresado 53 Abogados: 36 mujeres y 17 varones. Del posterior “Proyecto de Investigación”, en el que se analizaron los egresados en el período Julio 2004 - Junio de 2005, surge que fueron 28 en total: 18 mujeres y 10 varones. Hoy se mantiene esta diferencia en favor del sexo femenino, que tiene un mayor porcentaje de egresadas



Edad al graduarse: Entre los egresados del período, quien se recibió más joven fue una mujer que lo hizo a los 23 años.1 La mayor edad de egreso fue de 67 años entre los hombres y de 64 entre las mujeres, habiendo solo un caso de cada uno. Mientras tanto, el promedio de edad de egreso es el siguiente, distinguiendo por sexo:



PROMEDIO DE EDAD AL EGRESAR



29.66 AÑOS



MUJERES



30.25 AÑOS



VARONES



29.33 AÑOS



GENERAL





Duración de los estudios.



Ríos Graciela (2005), dijo en su ponencia presentada en el Congreso Nacional de Sociología Jurídica: “Uno de los desafíos enfrentados por la educación superior en las últimas décadas se refiere a los bajos rendimientos del sistema, y la duración real de los estudios universitarios es uno de sus aspectos. El Programa para el Mejoramiento del Sistema de Información Universitaria ha calculado para las Universidades Nacionales de mayor tamaño del país una duración promedio de los estudios de aproximadamente ocho años, cuando los tiempos teóricos indican entre cinco y seis años”



Aquí presento la relación entre AÑO de ingreso y AÑO de egreso de los 198 egresados en estudio:



AÑO EGRESO



2006



2007



2008



2009



2010



2011



TOTAL



AÑO INGRESO

















1996



7



3



3



3



1



0



17



1997



6



6



8



1



6



3



30



1998



9



6



4



4



5



0



28



1999



8



6



5



0



2



1



22



2000



2



6



8



5



1



5



27



2001



0



3



5



11



7



6



32



2002



0



0



2



3



0



3



8



2003



0



0



0



1



5



11



17



2004



0



1(a)



0



0



1



7



9



2005



0



0



0



0



0



7



7



2006



0



0



0



0



0



1



1



TOTAL



32



31



35



28



28



44



198





(a)Alumna respecto de la cual Departamento de Alumnos solo tiene información sobre la parte de la carrera aprobada en la UNLPam y no del tramo hecho anteriormente en la UNLP. Desconozco el número exacto de casos que figuren de esta forma parcial en los registros de la repartición, pero éste por su obviedad (arrojaba una duración de 3 años) fue identificado.



Para este punto usé una formula combinada en Excel que me permitió calcular con exactitud los años y meses tardados para finalizar los estudios en cada uno de los 198 casos en estudio.2



El menor tiempo real registrado en el lapso estudiado que un alumno ha necesitado para finalizar la carrera es de 5 años y 6 meses: lo logró una mujer, precisamente la mencionada en un apartado anterior por ser la más joven de los graduados del período. Que solo una alumna entre los 198 egresados del período estudiado hubiera terminado los estudios en el tiempo en el que está organizado el Plan de Estudios , fue un dato sorpresivo y que motivó que este trabajo tomara una dirección centrada especialmente en el tema de la duración de los estudios.



El Plan de estudios de la Carrera hoy vigente es casi el mismo desde los inicios de la carrera. Está conformado por 31 materias (estructuradas en 5 años), más un Ciclo de Adaptación Profesional compuesto por dos Prácticas (una de Procedimientos Civiles y Comerciales y otra de Procedimientos Penales). El “Seminario sobre Aportaciones Teóricas Recientes” que cuenta como una materia más, puede realizarse una vez aprobadas 15 asignaturas. Todas las materias fueron planificadas originariamente y se mantienen en la actualidad como cuatrimestrales, dictadas algunas en el primer cuatrimestre y otras en el segundo. La carga horaria total del Plan de Estudios es de 3312 horas.



De la Tabla de correlatividades establecida, resulta que con materias de Tercer Año (como Derecho Público, Provincial y Municipal o Derecho Internacional Público), los alumnos pueden recibirse. Asimismo, una asignatura de segundo año “Economía Política” es recién necesaria para rendir “Finanzas y Derecho Financiero” de quinto año.



Analizando el resto de los datos de la planilla, surge que los primeros 12 egresados que hicieron su carrera más rápido (dejando de lado aquel caso mencionado de la alumna que se pasó de Universidad por no reflejar la realidad), fueron mujeres.



Para resumir los datos sobre duración de los estudios, presento el siguiente cuadro:





MUJERES



VARONES



MENOR DURACIÒN



5 años, 6 meses



6 años, 9 meses



MAYOR DURACIÒN



14 años, 4 meses



13 años, 0 meses





Calcular el promedio de tiempo que llevó completar los estudios a las mujeres, a los varones, y en general, fue un problema para mí en el afán de intentar lograr la mayor exactitud posible.



Buscando y aprendiendo sobre funciones de Excel la fórmula “SIFECHA”3 me permitió calcular con bastante precisión el lapso entre la fecha de ingreso del alumno y la fecha de su egreso como abogado de la UNLPam, en años y meses.



Con dichos resultados, obtuve el Promedio General de duración de los estudios de Abogacía: 9 años y 3 meses. Entre las mujeres, el promedio fue de 9 años y 5 meses, mientras que los varones registraron un promedio de 9 años.



De esta forma, el tiempo que tardaron los alumnos en graduarse es un 84.92% mayor al teóricamente previsto en el Plan de Estudios de la carrera.



Si en cambio clasificamos a los egresados según los años de atraso, calculados restando al tiempo real de duración de sus estudios (considerando solo años) los 5 años establecidos en el Plan de estudio, obtenemos que un 55,56% de los egresados del período en estudio se recibió entre 2 y 5 años después de lo previsto por el Plan.





¿Qué sucede con la carrera de Contador Público Nacional, de la misma Facultad? La carrera Contador Público se dicta en la Facultad desde su creación misma, en el año 1959. El Plan de Estudios de esta carrera está estructurado en 5 años.



En el período estudiado (2006-2011), se recibieron 334 contadores: 217 mujeres y 117 varones. Aquí la diferencia de egresados según sexo es mucho más notoria que en Abogacía, constituyendo las mujeres casi un 67% del total.



La problemática de discrepancia entre duración real y teórica de los estudios se da en las dos principales carreras de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la UNLPam.



Según los datos proporcionados, los contadores se graduaron en un tiempo promedio de aproximadamente 8.97 años. Ello a pesar de que el régimen de cursadas y exámenes es distinto al de la carrera de Abogacía, contando con cursada obligatoria, posibilidad de regularizar materias, exámenes parciales, etc., lo que en teoría permite llevar la carrera “al día”. No en la práctica.



Veinticuatro (24) de los egresados que conforman la base de datos se recibieron en 5 años o menos (considerando solo años y dejando de lado los meses que pudieron además haber tardado); en ese sentido la carrera tiene más cantidad de graduados que completan la carrera en el período previsto teóricamente, más allá de que la mayoría no lo logre.





Promedio de calificaciones de los egresados de Abogacía 2006-2011.



Di Gresia – Porto (2001) escriben: “La medición del rendimiento de los estudiantes, en cualquier nivel de la enseñanza, ha sido preocupación de investigadores de distintas disciplinas. Se considera que los resultados de distintas pruebas de evaluación, o algún tipo de promedio de notas obtenidas en las materias rendidas o aprobadas, puede ser un primer indicador, suponiendo que “a mayor nota, mayor incorporación de capital humano y mayores ingresos futuros”. Por imperfecta que resulte esta medida, es usual en este tipo de estudios y puede considerarse una primera aproximación”



El Promedio de calificaciones general de los egresados estudiados y sin considerar aplazos es de 6.54 puntos.



Cabe aclarar a esta altura dos cuestiones relativas a las notas. El Consejo Directivo (en ese entonces de la “Facultad de Ciencias Económicas”4) aprobó en el año 1993 la Resolución Nº64, que continúa vigente y rige para la carrera de Abogacía en lo que respecta a exámenes finales, instancia que se aprueba obteniendo una nota igual o superior a 4 puntos.



Específicamente en relación a las materias que se dictan bajo el régimen de promoción, la Resolución Nº 185/11 del Consejo Directivo aprueba el “Reglamento del Sistema de Promoción” que dispone que el mínimo puntaje para tener por aprobado una evaluación parcial - en los casos de materias que se ofrecen bajo esta modalidad- es de 70, que se traduce mediante una tabla en un 4.



Continuando con los datos puntuales de Abogacía en la UNLPam y ahora la relación entre tiempo que los alumnos tardan en recibirse y el promedio, podemos hacer el siguiente cuadro, diferenciando a su vez por sexo:



SEXO



DURACIÒN ESTUDIOS



PROMEDIO DE NOTAS



(General: 6.54 puntos)



MUJERES



9 años y 5 meses



6.59 puntos



VARONES



9 años



6.48 puntos



El mayor promedio registrado en el período fue de 9.12 puntos, correspondiente a una mujer que tardó 8.75 años en graduarse. Entre los varones, el mayor promedio fue de 8.82 puntos, encontrándose en 3º lugar en la tabla general según promedios, y dicho alumno tardó 8 años en finalizar la carrera.



Si tomamos solo los promedios superiores a ocho, que son los de 13 egresados y van desde 9.12 el más alto a 8.03 el último, siendo de 9 mujeres y de 3 varones, todos tardaron en terminar la carrera mucho tiempo más que el previsto en el Plan de Estudios





Materias aprobadas bajo el régimen de Promoción.



Cabe aclarar que desde la creación de la carrera, Abogacía fue aumentando progresivamente el número de materias disponibles por promoción.



En la estructura de la carrera se cuenta con un Ciclo de Adaptación Profesional compuesto por dos prácticas de adaptación profesional, ambas cuatrimestrales y cada una con una carga horaria semanal de 7 horas y total de 112 horas. Son las únicas de cursada obligatoria, desde los inicios.



Se suman algunas materias que se encuentran por el régimen de promoción (con cupo o sin cupo), las que son opcionales, pudiendo ser rendidas de forma libre. Asimismo, hay materias que no están disponibles bajo el régimen de promoción, debiendo ser obligatoriamente rendidas por examen final, aunque las clases se dictan con libre acceso para los alumnos. Esto incentiva que muchos estudiantes completen la mayor parte de la carrera a distancia, sin necesidad de mudarse a Santa Rosa.



Centrándome en el universo de estudio, entre quienes realizaron 9 o más promociones, el tiempo promedio de duración de la carrera - considerando solo años tardados- fue de 6.82 años. Entre quienes hicieron 7 y 8 promociones, el promedio de tiempo que tardaron en egresar fue de 8.90 años. Entre los que rindieron 6 o menos materias por promoción, la duración promedio de los estudios fue de 8.98 años. Puede afirmarse entonces que el régimen de la carrera de Abogacía incide sobre el tiempo que tardan los alumnos en finalizarla.





Provincia de procedencia de los egresados: En cuanto al lugar de procedencia, el 75,25% de los egresados de la carrera de Abogacía de la UNLPam son provenientes de la Provincia de La Pampa. Suman 149 en total. La segunda Provincia de la que provienen alumnos egresados de la UNLPam en el período en estudio es de Buenos Aires (un 13.63%). Le sigue un 8,58% de la Provincia de Mendoza. Menos son los graduados provenientes de otras Provincias (se registran dos de la Provincia de Córdoba, dos de Río Negro y uno de Neuquén).





Análisis de los datos brindados por Colegio de Abogados y Procuradores de la Provincia de La Pampa.-



Según los datos que brindaba la página Web del Colegio de Abogados de la Provincia de La Pampa5 a Junio de 2012, éste contaba con un total de 1339 matriculados:



Comenzando con el análisis de la información proporcionada por la institución, surge que en el período Enero 2006 -Diciembre 2011, el Colegio registró el alta de 286 matriculados. Hay 123 mujeres, superadas en número por los hombres matriculados, que suman 163.



Universidad de la que provienen los matriculados en el CAPLP: Con respecto a la Universidad de la que provienen los matriculados, hay 28 distintas instituciones. Del total de 286 matriculados en el período 2006 - 2011, son 89 los que egresaron de la UNLPam. Le siguen en número la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).



Si agrupamos a las instituciones por la Provincia en la que se encuentra su sede, surge que la mayoría de matriculados en el período provienen de Universidades con sede en Ciudad de Buenos Aires o en otra localidad de dicha Provincia (Mar del Plata, La Plata, Lomas de Zamora, Bahía Blanca, etc.), sumando 137.



Le siguen en número los 105 egresados en esta Provincia, ya sea en la UCASal (Universidad Católica de Salta, que tiene su central en esa Provincia pero también una representación en la Ciudad de Santa Rosa en la que puede aventurarse que han estudiado los abogados matriculados en el CAPLP y por ello la incluimos como “Pampeana”) o en la UNLPam.





Matriculados del CAPLP provenientes de la UNLPam: Centrándome en nuestro universo de estudio, encuentro matriculados durante el ciclo de 6 años en análisis a 89 egresados de la UNLPAM. Entre ellos, hay 48 hombres y 41 mujeres.



Son 2009 y 2011 los años con mayor cantidad de matriculaciones de egresados de la UNLPam, con mayor diferencia entre sexos en 2009 y más parejo en 2011.



Del total de 89 matriculados del CAPLP entre 2006 y 2011 provenientes de la UNLPam, solo 48 (un 53.93%) lo hicieron en el mismo año en el que obtuvieron el título, mientras que los demás esperaron más tiempo para hacerlo: el tiempo promedio que tardan los egresados de la UNLPam desde que obtienen el título hasta que se matriculan es de casi 8 meses.





Análisis de los datos obtenidos mediante las encuestas.



De los 198 egresados del período en estudio, se pudo contactar a 181, y obtener efectivamente respuestas de 84, es decir de un 42.42% del universo de estudio. Ello surge de este cuadro:





TOTAL



MUJERES



VARONES



TOTAL EGRESADOS (1)



198



114



84



NO CONTACTADOS (2)



17



(8,58% del total)



12



5



CONTACTADOS (3)



181



(91,41% del total)



102



79



Por mail



126



69



57



Personalmente (entrega en mano)



55



33



22



BRINDARON DATOS (4)



84



(42,42% del total y



46,40% de los contactados)



47



37



Encuesta on-line



44



23



21



Encuesta manuscrita



40



24



16





(1): Graduados de Abogacía en la UNLPam entre Febrero de 2006 y Diciembre de 2011.



(2): Graduados que no pudieron ser contactados ni telefónicamente, ni personalmente ni vía mail.



(3): Graduados a los que se remitió mail (no pudiendo asegurarse que lo hayan recibido o abierto) o se les entregó en mano la encuesta en papel. No necesariamente contestaron la encuesta.



(4): Graduados que efectivamente contestaron la encuesta on-line o manuscrita.





Caracterización del grupo encuestado (Muestra)



Sexo: El total de egresadas mujeres de la UNLPam en el período en estudio es de 114 (57,57% del total de egresados), mientras que los varones son 84 (42,42%). Entre los encuestados, se mantuvo espontáneamente dicha proporción ya que obtuve respuesta de 47 mujeres (un 55,95% en relación al total de encuestados) y de 37 varones (44,04%).



Edad: En cuanto a la edad de los 84 encuestados (considerando la que tienen hoy, no la que tenían al egresar), oscila entre los 25 y los 68 años. El promedio de edad de los encuestados es de 31.82 años.



Año de egreso: Respecto al año de egreso de los encuestados, va desde 2006 al 2011, período que constituye el lapso en estudio:



AÑO DE EGRESO DE LOS ENCUESTADOS



AÑO EGRESO



TOTAL



MUJERES



VARONES



2006



13



5



8



2007



10



6



4



2008



13



5



8



2009



9



4



5



2010



13



8



5



2011



26



19



7



TOTAL



84



47



37





Estado Civil: 43 manifestaron que son casados o están conviviendo con su pareja; 2 egresadas manifiestan ser divorciadas y el resto (39 egresados) son solteros.





Lugar de procedencia: En cuanto a la Provincia de la que provienen, aquella en la que vivieron hasta que decidieron comenzar sus estudios de Abogacía en la UNLPam –dejamos de lado el detalle de las localidades de procedencia-, 38 mujeres y 23 varones consignaron ser de la Provincia de La Pampa, mientras que diecisiete encuestados dijeron provenir de la Provincia de La Pampa, 4 de Mendoza, 2 de Córdoba.



A los 54 egresados que contestaron que vivieron en una localidad diferente a Santa Rosa previo a iniciar sus estudios, se les preguntó si se habían mudado a Santa Rosa para estudiar Abogacía: 52 respondieron que sí, y solo 2 dijeron que no. Llama la atención que a pesar de poder realizarse la carrera de forma libre, la amplia mayoría de quienes no eran de Santa Rosa decidieron trasladarse a la Ciudad en la que las clases se dictan, lo que no implica que efectivamente y regularmente hayan cursado las materias no obligatorias, como surge de otras respuestas brindadas por los encuestados.



Por la aplicación del cuestionario se pudieron obtener datos sobre los estudios de nivel medio (distinguiendo entre polimodal/ secundario, establecimiento público/privado/mixto, institución religiosa/laica), deteniéndonos en una sola pregunta por cuestión de extensión del presente trabajo:





¿El Colegio lo preparó suficientemente para iniciar una carrera Universitaria?



TOTAL



SI



44



EN PARTE



21



NO



18



NS/NC



1





Parecería por las respuestas dadas que muchos egresados interpretaron esta pregunta en el sentido de si el Colegio de Nivel Medio los había preparado suficientemente para la carrera ABOGACÍA, que no era en este punto lo que se buscaba averiguar. Ante la siguiente pregunta del “¿por qué?”, gran parte de los encuestados destacaron la mayor cantidad de horas de estudio que exige el nivel universitario, como la cantidad de bibliografía con la que se toma contacto por primera vez al llegar a la Universidad y cómo se complica su manejo debido a la falta de métodos de estudio que, consideran, deberían haberle sido enseñados en el nivel medio.



Como resultado de otras preguntas, se supo que un 85,71% de los encuestados llegó a la Universidad luego de realizar sus estudios de Nivel medio (no puedo saber si inmediatamente finalizados estos, pero sí como única instancia previa)



Solo se registra el caso de una mujer que inició y completó previo a Abogacía una carrera universitaria: se trata de una Contadora Pública Nacional. Otros 11 encuestados (5 mujeres/ 6 varones) manifestaron haber comenzado la carrera de Abogacía en otra Universidad para luego continuar y concluir sus estudios en la UNLPam.





Respecto a las razones que motivaron a los encuestados a estudiar en la UNLPam, las que fueron de lo más variadas estando los encuestados habilitados a marcar en este caso más de una opción, no adentraré en su análisis por la brevedad exigida. Similar aclaración vale para los datos obtenidos y analizados respecto de vivienda habitada durante la carrera y con quien/es vivieron mientras estudiaban, aunque es dable destacar dos puntos.



Los 14 encuestados que vivieron toda la carrera solos, tardaron en finalizarla en promedio 7.71 años, una duración bastante inferior al promedio general de duración real de los estudios. En cambio, entre los 5 casos que manifestaron haber vivido con “pareja e hijos” o un caso “sola con mi hija” o “con padre, madre, hermanos, hija y pareja”, el tiempo promedio que tardaron fue de 10.2 años, superando el promedio general de duración de los estudios de abogacía en la UNLPam.



El análisis de los datos obtenidos respecto de la actividad de los padres y madres de los encuestados, como el nivel educativo de los mismos, tampoco será objeto de la presente, destacando únicamente que los alumnos con padre con nivel universitario o terciario completo, tardaron el promedio 7.88 años en recibirse. Paradójicamente lo hicieron en un promedio de 7.4 años aquellos encuestados cuyos padres tenían incompleto el nivel primario.



Hicieron la carrera en 7.12 años promedio aquellos encuestados que manifestaron tener ambos padres con nivel terciario o universitario completos.





Trabajo y Pasantía durante la carrera: Como un importante aspecto de la vida estudiantil del encuestado, se les preguntó a los graduados si mientras estudiaban trabajaron, fueron pasantes, trabajaron y fueron pasantes, o ninguna de las mencionadas. Cada respuesta llevaba a determinadas preguntas específicas.



Obtuve los siguientes resultados:



ACTIVIDAD DURANTE LA CARRERA



MUJERES



VARONES



TOTAL



PASANTE



26



13



39



TRABAJADOR Y PASANTE



13



14



27



TRABAJADOR



6



6



12



NI TRABAJADOR NI PASANTE



2



4



6



TOTAL



47



37



84









Cuarenta y cinco (45) de las mujeres y treinta y tres (33) de los varones encuestados realizaron alguna actividad durante la carrera: La mayor cantidad de mujeres se dedicó a una Pasantía mediante el Programa de Pasantías Educativas de la UNLPam, mientras que entre los varones el mayor número fue pasante y además trabajó.



Cabe aclarar que el Sistema de Pasantías se rige actualmente por la Ley 26.4276 de 2008, reglamentada por Resolución Conjunta Nº 825/2009 y Nº 338/2009 del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y Ministerio de Educación. Según la propia Web de la Facultad tal Sistema “tiene por objetivo principal que los estudiantes participen de actividades profesionales, científicas o artísticas, según el caso, estrechamente relacionadas con el proyecto curricular que están desarrollando en las respectivas carreras de grado, a fin de profundizar la propuesta formativa que ofrecen la Universidad y la Facultad, a través de la incorporación de saberes, habilidades y conocimientos de situaciones que se presentan en el ámbito laboral, todo lo cual deberá ser adecuadamente supervisado.”7. Es decir que las mismas siempre están vinculadas con la carrera que se estudia. En cambio los trabajos que los encuestados pudieron haber realizado mientras estudiaban, pudieron o no estar relacionados con los estudios cursados.



Actualmente la legislación prevé que la duración de las Pasantías sea de UN año renovable por seis meses más, aunque dicha duración fue variando.





Encuestados que fueron únicamente Pasantes mientras estudiaban.



Entre aquellos 39 encuestados que sólo se desempeñaron en una Pasantía mientras estudiaban, predominan las mujeres que son 26, por sobre 13 varones.



Ocho de los pasantes se desempeñaron en más de un sitio (aunque algunos siempre dentro del mismo ámbito, p. ej el Poder Judicial). Los 31 restantes hicieron su pasantía en un solo sitio.



En cuanto al tiempo durante el cual se desempeñaron como pasantes, la mayoría (19 de los 39) lo hicieron durante 4 años (duración máxima en el régimen anterior).



Respecto de la carga horaria diaria de la Pasantía, un 58,97% de los pasantes dedicaba 6 horas diarias a la Pasantía, cantidad de horas considerable que era restada al estudio pero ganada en práctica y conocimiento de la realidad de la profesión que se estudiaba.



Cinco mujeres y un varón explican que las horas diarias dedicadas a la pasantía cambiaron mientras la realizaban, pasando a ser de 6 horas diarias a 4 horas diarias, al modificarse la carga horaria máxima.



La pregunta sobre las razones que motivaron a realizar una Pasantía, admitía respuesta múltiple. Sin poder profundizar en el asunto que resulta más que interesante, cabe decir que la opción más marcada fue “Obtener experiencia laboral” (32 encuestados, de entre ellos 10 la marcaron exclusivamente), seguida por “Obtener ingresos económicos” (25)



La mayoría de quienes fueron Pasantes, manifestaron que el ingreso obtenido era una parte importante de los recursos con los que contaba para sustentarse, pero no el único, recibiendo ayuda en la mayoría de los casos por parte de la familia.





Encuestados que solo Trabajaron mientras estudiaban: En relación a los encuestados que siendo estudiantes TRABAJARON, encontramos a 6 hombres y 6 mujeres, totalizando 12.



En cuanto al tiempo durante el que trabajaron, un hombre lo hizo durante menos de la mitad del tiempo que le llevó terminar la carrera (dicho egresado se recibió en 8 años por lo que trabajó durante menos de 4); 2 trabajaron más de la mitad del tiempo que les llevó finalizar los estudios, mientras que los 9 restantes que constituyen la mayoría trabajaron durante toda la carrera.



Los trabajos desempeñados estuvieron relacionados con la carrera en 7 casos. El resto de trabajos no estaban vinculados directamente a la Abogacía: “Me desempeñé como Contadora Pública”; “Trabajé como administrativa en un medio de comunicación gráfico”, “Ayudaba a mi papá que es Martillero Público.”



En relación a las horas diarias trabajadas por estos graduados mientras eran estudiantes, 5 de ellos dijeron trabajar más de 8 hs. diarias, 4 entre 5 y 8 horas diarias, y 3 dijeron trabajar 4 horas diarias o menos. En estos casos no sucede como en las Pasantías en las que el Sistema establece topes de horas diarias máximas que pueden trabajarse.



Los 5 alumnos trabajadores que destinaban diariamente más de 8 horas al trabajo, se recibieron en un promedio de tiempo de 9.6 años (considerando solo los años y dejando de lado los meses, por lo que en realidad el tiempo promedio sería algo mayor pero esta es una estimación).



Entre las razones que motivaron a los graduados a trabajar en aquel momento, marcaron mayoritariamente “obtener ingresos económicos”





Encuestados que Trabajaron y además fueron Pasantes mientras estudiaban: Fueron Pasantes y además trabajaron 27 de los egresados encuestados (13 mujeres y 14 varones).



En cuanto al tiempo durante el cual desempeñaron Pasantías, 12 dijeron haberlo hecho por menos de 3 años. Quince en cambio fueron pasantes entre 3 y 4 años.



Y en relación a las horas diarias destinadas a la Pasantía, la mayoría (22) consignaron “6 horas”



En relación a los motivos que indujeron a realizar una Pasantía, 4 de los encuestados indicaron que fue exclusivamente con el fin de “Obtener experiencia laboral”, mientras que 6 lo hicieron exclusivamente para “Obtener ingresos económicos”. En los restantes casos se dan ambos fines combinados. Nadie marcó la opción “Corroborar si le gustaba la carrera que estaba estudiando”.



En relación al Trabajo declarado por estos graduados que mientras estudiaron Abogacía no solo fueron Pasantes sino también –simultáneamente o no- trabajaron (Las 13 mujeres y 14 varones), obtuve que catorce de los encuestados trabajaron menos de la mitad del tiempo que les llevó terminar la carrera; 6 lo hicieron más de la mitad del tiempo que tardaron en finalizar la carrera, mientras que 7 lo hicieron durante toda la carrera (2 mujeres/ 5 varones).



Vinculados con la carrera encontramos 14 trabajos, no vinculados a la misma se detallan 10, y en tres casos los encuestados tuvieron diferentes trabajos, algunos relacionados con la carrera y otros no.



En relación a las horas trabajadas por día, la mayoría lo hacía entre 5 y 8 horas. Seis de ellos tenían un trabajo de medio tiempo, y un solo encuestado trabajaba más de 8 horas.





Encuestados que no trabajaron ni fueron Pasantes mientras estudiaban: Dos mujeres y Cuatro varones no trabajaron ni fueron pasantes a lo largo de la carrera, pudiendo destinar todas las horas que fueran necesarias al estudio. Entre ellos, actualmente dos se encuentran sin trabajo, uno por no buscarlo y otro manifiesta haber buscado sin encontrar.



Los 4 restantes sí tienen trabajo, (3 en estudio jurídico particular), habiendo tardado menos de seis meses en encontrarlo dos de ellos, uno entre seis meses y un año, y el restante más de un año.





Finalmente, y relacionando el promedio de tiempo que tardaron en recibirse y la situación laboral durante la carrera, obtenemos los siguientes números:



DURANTE LA CARRERA



PROM. DURACIÓN CARRERA



MUJERES



VARONES



NO TRABAJARON NI FUERON PASANTES



7,50



2



4



FUERON PASANTES



8,30



26



13



TRABAJARON Y FUERON PASANTES



8,77



13



14



TRABAJARON



8,83



6



6



Los que no trabajaron ni fueron pasantes lograron terminar antes la carrera que los demás que tuvieron que destinar días y horas al trabajo, pasantía o ambos.



A todos los encuestados que trabajaron, o fueron pasantes, o ambas, (totalizan 78), se les preguntó si una vez recibidos continuaron trabajando en el mismo lugar en el que lo hacían siendo estudiantes.



Contestaron que “NO” siguieron trabajando en el mismo sitio 39, y el mismo número respondió que “SI”. Respecto de dicha pregunta sobre por cuánto tiempo más continuaron trabajando allí, los encuestados respondieron que lo hacen hasta la actualidad la gran mayoría (23 de ellos).





Período de estancamiento: De los 84 encuestados, 77 manifiestan no haber estado nunca más de un año sin promocionar ni rendir libre ninguna materia. Los 7 que indican que sí (son 5 mujeres y 2 varones), y dicen haber pasado entre 1 y 2 años en dicha situación.



Algunos interpretaron que la pregunta indagaba si habían pasado un lapso como el mencionado sin rendir bien o aprobar una materia, y en virtud de ello contestaron. Otros alegaron como causas de inactividad durante el período cuestiones laborales, o haber dedicado tiempo a otra actividad académica.



Entre los que estuvieron en “stand up” un período, el promedio de tiempo que tardaron en recibirse fue de 8.57 años (tomando solo años), por lo que su carrera no se alargó en relación a sus compañeros que continuaron rindiendo y en actividad.





Becas: Entre los 84 encuestados, 69 no recibieron ninguna beca mientras estudiaban. Los quince egresados (5 mujeres/ 10 varones) que sí resultaron beneficiarios de una beca, lo explicaron sintéticamente. Sin adentrarnos en el tema puntual, cabe decir que los estudiantes becados tardaron un promedio de 7.93 años en recibirse.





OPINIONES DE LOS ENCUESTADOS SOBRE DISTINTOS PUNTOS.



Respecto a las preguntas relacionadas al régimen de la carrera, se comenzó indagando acerca de una preferencia: si preferían rendir materias bajo el régimen “libre” (20 mujeres, 19 varones) o por “promoción” (27 mujeres, 18 varones)



Entre los que marcaron que “preferían rendir libre” se encuentran 2 egresadas del año 2011 que hicieron ¡12! Promociones cada una. Parecería una contradicción al ser electiva tal modalidad.



Respecto del análisis puntual de las opiniones de los egresados que preferían “Rendir por promoción” lo pasaremos por alto, aunque puede distinguirse entre quienes resaltaron que mediante tal sistema (que implica la cursada obligatoria de la materia ofrecida por el régimen de promoción), se aprendían más contenidos y se profundizaban, se tenía mayor contacto con los profesores y compañeros, y posibilidad de erradicar dudas. Otros escogieron la opción alegando en general que las materias bajo el régimen promocional “son más fáciles de aprobar” que aquellas que se rinden por final. Otros destacaron que la modalidad promocional posibilitaba una mejor organización, pudiendo preparar y rendir más materias en menos tiempo. Otros recalcaron el beneficio de estudiar los contenidos de las materias de manera “parcializada”, teniendo que rendir exámenes parciales, lo que también contribuye a facilitar la aprobación.



Aquellos que eligieron “Rendir materias libre”, justificaron de diferente manera: destacando que de esa forma se adquiere un conocimiento integral de las materias; otros resaltaron la flexibilidad de la modalidad que permite organizarse con mayor libertad; algunos manifestaron la imposibilidad de rendir de otra manera ya que en su época de estudiantes no había muchas materias disponibles mediante el régimen de promoción, o bien porque el trabajo o pasantía les impedía asistir a clase.



De todas maneras, muchos de los egresados que se inclinaron por esta opción destacaron igual la importancia de cursar, aunque se tratara de una cursada no obligatoria.



Mechando con los datos obtenidos de Departamento de Alumnos, surge que entre los egresados 2006, la máxima cantidad de promociones hechas fue de 5, mientras que un hombre hizo solo una.



Entre los egresados 2011, ninguno promocionó menos de 5 materias, apareciendo el caso de la alumna que realizó 14 promociones.



Surge de este análisis superficial cómo el número de promociones aumentó considerablemente año a año desde 2006 hasta la fecha. Lo mismo sucedió respecto de los cupos admitidos, y la exigencia o no de examen final complementario a los parciales. En los últimos años la cantidad de materias ofrecidas bajo la modalidad de promoción ha aumentado considerablemente, siendo casi cubiertos por completo los primeros años de la carrera.



En la encuesta se puntualizó sobre la cuestión de si la cantidad de materias por promoción ofrecidas influye o no sobre la duración de la carrera, dándose tres posibilidades de respuesta: “SI/ NO / PARCIALMENTE”, y la posibilidad de responder el “Por qué” de la elección.



La gran mayoría se inclinó por responder que sí influye, representando un 77.38% de los encuestados.



Entre los que contestaron que “SI”, se encuentran justificaciones de todo tipo. Muchos vuelven a insistir con su opinión de que las materias por promoción son más sencillas de aprobar, y que a su vez permiten ir preparando materias finales, lo que redunda en un avance en la carrera que sin las promociones no se puede lograr.



De la lectura de los comentarios surge patente cuales se tratan de opiniones de egresados más antiguos, que no contaron siquiera con la posibilidad de aspirar a realizar materias con este régimen, y comparan su situación con la de camadas posteriores de estudiantes. Hacen una valoración en la mayoría de los casos negativa, sosteniendo que quienes han gozado de más cantidad de materias por promoción han sido menos exigidos y por lo tanto salen menos preparados de la Universidad.



Es una constante tanto entre las opiniones vertidas ante esta pregunta como en otras, que las materias por promoción son menos exigentes: al rendirlas por esta modalidad se exige menos material, y se considera que se tienen prácticamente aprobadas desde que se ingresa a las mismas. Esta percepción surge entre los egresados de todos los años en estudio.



En cuanto al tiempo que les llevaba a los encuestados preparar una materia para rendirla libre, ellos respondieron tardar “entre un mes y dos meses” (57) para preparar exámenes libres, y otro grupo eligió la respuesta “entre 3 y cinco meses” (23).



En cuanto a los conocimientos teóricos y prácticos adquiridos en la carrera, así se han pronunciado los encuestados:





SUFICIENTES



INSUFICIENTES



Conocimientos Teóricos



72



12



Conocimientos Prácticos



20



64





Entre el 76,19% de los encuestados que dijo no haber adquirido suficientes conocimientos prácticos en la carrera, las opiniones vertidas se multiplican. Muchos plantean la sugerencia de que las prácticas sean anuales en vez de cuatrimestrales; otros proponen agregar más prácticas, relacionadas a lo laboral, administrativo, que hoy no se brindan. Gran cantidad de encuestados destacó el rol del trabajo o ejercicio mismo de la profesión como fundamental para adquirir los conocimientos prácticos de la abogacía.



En ese sentido, la posición de Cossio, partidario de la Reforma Universitaria y opuesto al enciclopedismo prevaleciente, era clara: si la actividad estudiada debe plasmarse en una práctica (la abogacía), la enseñanza debe tender a ella y no a la teorización, reservada para los científicos. En las universidades se busca una habilitación profesional, “educar para una forma de lucha por la vida” (1945), relegando la investigación a las academias.



Hoy, vale destacarlo como un pionero en rescatar el valor de la enseñanza práctica como parte fundamental de la formación del abogado, que tanto los alumnos como los egresados reclaman insistentemente.





Situación actual de los encuestados



En la pregunta Nº 34 se indagó:” ¿Cuál es la situación de su MATRÍCULA en el Colegio de Abogados de La Pampa? (Marque solo una opción) Activa- Activa, pero con funciones incompatibles – Suspendida- Dada de Baja- Nunca me matriculé.”



Un 47,61% nunca se matriculó, mientras que un 46,42% de los encuestados tiene matricula activa actualmente. En la pregunta “¿Tiene trabajo actualmente?”, surgió que 81 de los 84 encuestados tienen trabajo (un 96,42%), mientras que solo 3 casos manifiestan no tenerlo.



Respecto a estos últimos, un varón manifiesta no haber buscado, y “nunca se matriculó”. Los dos restantes, marcaron la opción “Buscó pero no encontró”. La mujer busca trabajo hace un año (desde que se recibió), y atribuye el no haber conseguido ninguno a “Insuficiente oferta laboral” y a la “Falta de experiencia en la búsqueda laboral”. Ella “nunca se matriculó”. Entretanto el restante caso, un varón que dice “busco trabajo fijo hace dos años aproximadamente, pero trabajo liberal tengo como para cubrir mis gastos” no debería ser considerado ya que tiene trabajo: su profesión liberal, que como comenta, ejerce, ya que además el estado de su matrícula es “Activa”.



Siguiendo con los 81 encuestados que sí tienen trabajo, preguntados sobre “¿Cuánto tiempo tardó para conseguir trabajo una vez recibido?”, entre las mujeres, 36 de 46 dijeron que se encontraban ya trabajando cuando egresaron. Entre los varones, se encontraban en dicha situación 19 de 35. Veinte de los encuestados encontraron trabajo en menos de 6 meses desde su graduación. A cuatro les llevó 4 meses obtener empleo, mientras que a dos, más de un año.



Estas sumas son muy alentadoras ya que la inserción laboral de los graduados fue prácticamente inmediata.



Aquellos encuestados que actualmente se encuentran trabajando, marcaron en donde lo hacen. Cincuenta y dos de los encuestados tienen un solo trabajo (34 Mujeres /18 Varones), de los cuales 30 se desempeñan en el ámbito del Poder Judicial o en el Ministerio Público, sea como Funcionarios o como empleados. En cambio, 29 de los encuestados tienen dos o más trabajos. Las combinaciones entre los trabajos de la lista que se les presentó, son variadas. En muchos casos el egresado cuenta por un lado con un trabajo que le proporciona un ingreso fijo -aquello que busca uno de los encuestados que se declaró como “sin trabajo”-: Docencia universitaria o de nivel medio, empleado en empresa privada, empleado o funcionario en la órbita del Poder Legislativo o Ejecutivo; y por el otro con el ejercicio de la profesión – en un estudio jurídico que tiene montado solo, junto a otros abogados, junto a otros profesionales – que puede, o no, proporcionarle ingresos: muchas veces no puede preverlo.



En relación a las oportunidades que tienen los recién graduados para ejercer la profesión u obtener trabajo, 49 de los encuestados dijeron que son “Pocas”, mientras que 28 las tildaron de “Suficientes”, 3 dijeron que son “Muchas”, y 4 no contestaron. Nadie marcó la opción “Inexistentes”; ni siquiera la encuestada que hace un año busca trabajo sin conseguirlo.





Posgrados.



Se les preguntó a los encuestados si en su opinión un título de POSGRADO permite obtener mejores empleos.



Siete encuestados contestaron que “NO”, a pesar que 2 de ellos se encuentran haciendo o han finalizado un Posgrado. De los 29 que contestaron que un Posgrado permite obtener mejores trabajos, 16 se encuentran haciendo o han completado un estudio de ese tipo.



Vamos con las razones por las que 52 encuestados no están cursando ni han completado ningún estudio de Posgrado, pudiendo marcar varias: Falta de tiempo - carga horaria trabajo- (20), No hay oferta en la UNLPam que me interesa (20), Cuestión económica (15), Falta de tiempo - cargas de la familia y el hogar- (9), No me interesa realizar un Posgrado (2), NS/NC (3).



Los egresados están interesados en general en continuar con sus estudios (solo 2 marcaron que no lo están); por lo que reclaman por más oferta académica en estos niveles.



CONCLUSIÓN



Al decir de GIOVAGNOLI (2002), “Durante las últimas décadas, la Universidad Pública argentina ha experimentado un incremento en la cantidad de alumnos inscriptos, no así en el número de graduados. Incluso, del reducido grupo que completa sus estudios universitarios, la mayoría extiende su permanencia en la Universidad un tiempo mayor al teóricamente establecido. Tanto la deserción como la demora en la graduación en las universidades públicas son fenómenos claros y socialmente conocidos.”



La UNLPam no se encuentra ajena a los mismos. Puntualmente este trabajo se centró en indagar sobre el último de los fenómenos mencionados.



La duración teórica de la carrera universitaria bajo análisis, es de cinco años. Sin embargo, los egresados han prolongado sus estudios por un tiempo mucho mayor: ¿qué factores contribuyeron a ese atraso?



Los procesos de prolongación de los estudios universitarios no se encuentran explicados por solamente por causas individuales, sino que constituyen fenómenos en los que se entrecruzan factores socio-demográficos, historias de vida, y factores institucionales.



Como dicen Graciela Ríos, Damián Peranovich y Eugenia Gómez Rio en su trabajo titulado “Duración de los estudios universitarios y diferencias de género”, presentado como ponencia en el Congreso Nacional de Sociología Jurídica de 2006, “la posibilidad de egresar con una titulación del sistema educativo superior universitario, se encuentra mediada por una gran variedad de factores que influyen en el modo en que los estudiantes desarrollan su carrera y así mismo en la obtención o no de su titulación. Entre otros sucesos, poseen influencia en estos procesos las políticas educativas, las dificultades o facilidades institucionales e individuales durante el curso de la carrera, la orientación y apoyo recibido, la situación económica, las problemáticas personales y sociales, los cambios variables tales como la nupcialidad y la fecundidad de los estudiantes, y otras muchas más que inciden también sobre la duración de los estudios y los tiempos de obtención de la titulación.”.



Mediante la encuesta aplicada al 42,42% de los egresados de la carrera de Abogacía de la UNLPam durante el período 2006-2011, se indagó acerca de esos puntos a los efectos de analizar la influencia sobre la duración real de los estudios. Pude confirmar que tanto el régimen de la carrera de Abogacía en la UNLPam, en la que no se han ofrecido siempre la misma cantidad de Promociones, en mayor medida que la realización de Trabajo o Pasantía durante los estudios, fueron factores que llevaron al retraso de la mayoría de los alumnos, hoy egresados.



Siendo que respecto a la UNLPam la situación depende en un alto grado de cómo se encuentra estructurada la carrera, considero que datos como los aquí analizados y otros que en el futuro se obtengan, son los que deben orientar acciones institucionales para incidir con medidas adecuadas en el acortamiento de los tiempos de duración de la carrera.



Asimismo, creo que desde la institución debe acentuarse el vínculo con los graduados, ya que muchos de los que contestaron la encuesta se manifestaron “abandonados” por la Facultad una vez recibidos, habiendo perdido todo contacto con ella a pesar de tratarse de sus “productos” vivos.



Respecto de la inserción laboral, surgió que la mayoría de los encuestados se encuentra trabajando, muchos en el mismo lugar en el que se desempeñaron siendo estudiantes. Se replica en este sentido lo concluido en las investigaciones anteriores que fueron base de la presente, en cuanto a que el panorama de la situación laboral de los abogados egresados de la UNLPam es alentador, y a pesar de que muchos dijeron que las oportunidades son “pocas” actualmente, todos ellos se encuentran trabajando en actividades vinculadas a lo estudiado.



BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:



GARCÍA DE FANELLI, Ana M. Investigadora CONICET / Consultora IIPE. “Acceso, abandono y graduación en la educación superior argentina”. UNESCO. 2005.



GIOVAGNOLI, Paula Inés. “Determinantes de la deserción y graduación universitaria: Una aplicación utilizando modelos de duración”. Tesis de la Maestría en Economía de la UNLP. Marzo 2002.



HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto – FERNANDEZ COLLADO, Carlos – BAPTISTA Lucio. “Metodología de la investigación”. 4º edición. Méjico. 2006.



Instituto de Cultura Jurídica de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP. Director: Dr. Felipe Fucito. “Perfil del Estudiante de Derecho de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de La Plata”. La Plata, 1995. 167 p. ISBN: 950 -34 – 0015 – 5.



PORTO, Alberto – DI GRESIA, Luciano. “Rendimiento de estudiantes universitarios y sus determinantes”. Departamento de Economía- Universidad Nacional de La Plata. Abril 2001.



RIOS, Graciela – PERANOVICH, Damián – GÓMEZ DEL RÍO, Eugenia. “Duración de los estudios universitarios y diferencias de género”. Presentado como ponencia en el VI Congreso Nacional de Sociología Jurídica. (Buenos Aires, 2005).



RIOS, Graciela. “Duración real de los estudios universitarios y factores que influyen”. Presentado como ponencia en el VII Congreso Nacional de Sociología Jurídica (La Plata, 2006)



RUBINSTEIN, Juan Carlos. “Pertenencia social y nivel de conocimientos ¿Quiénes son y que conocen? Una encuesta con alumnos de derecho”. 1º Edición. La Plata. Editorial de la Universidad Nacional de La Plata. Año 2000. 204 p. ISBN: 950-34-0180-1.



SACRA, Mabel y ZAIKOSKI, Daniela. “Inserción laboral del graduado: Estudio Preliminar”. Ponencia presentada al V Congreso Nacional de Sociología Jurídica (Santa Rosa, 2004)



SACRA, Mabel y ZAIKOSKI, Daniela. “Opinión de los primeros graduados en abogacía (Resultados de una investigación Socio-Jurídica)”. Ponencia presentada al VI Congreso Nacional de Sociología Jurídica (Buenos Aires, 2005).



SACRA, Mabel y ZAIKOSKI, Daniela. “Proyecto de Investigación”. (Santa Rosa, 2006).