Pocos se animan a evocar la conjetura trágica. Muchos, ni siquiera la perciben en una sociedad que avanza hacia el insondable abismo, bastante más previsible que sus formas. Formas que tal vez desde la opacidad de los poderes fácticos que articulan la escalada derechista (en el mundo, en general, y en la Argentina en particular) obedezcan a un diseño preconcebido que explique la violencia sin fin.

Por GERMÁN PALKOWSKI (*)
(Nota del autor: las líneas que siguen surgen de reflexiones y cabos sueltos, arrojados al papel “en caliente”. Posteriormente sazonados con algún atisbo de estructuración y mínimo ordenamiento. Lejos de pretenderse exhaustivas o concluyentes, buscan compilar una serie de puntas para dar origen a posteriores enmiendas, objeciones y/o debates con respecto a la situación de guerra total en la cual se sume el mundo por estos días).
 
Por Nora Merlín (*)
 
Se suele afirmar que la noción de voluntad popular planteada por Rousseau no resulta de aplicación en la actualidad, a raíz de que el crecimiento demográfico de las ciudades torna imposible el funcionamiento asambleario de la democracia. Sin embargo, la teoría del populismo de Ernesto Laclau hace posible resignificar el planteo de Rousseau sobre la voluntad general, y postular su vigencia en las democracias actuales.
 

Por Eduardo Luis Aguirre

Sigmund Freud fue un médico neurólogo vienés, nacido en 1856, en un contexto familiar singular y en un período histórico en el que la sociedad austríaca atravesaba una crisis colectiva, que a la postre derivaría en hechos históricos por todos conocidos. La sociedad vienesa de su época era una sociedad imperial, represiva y mojigata, especialmente en lo que respecta al ámbito de la sexualidad. Freud se interesó por estudiar una patología muy frecuente aunque soterrada en esos años: la histeria.

Por María Liliana Ottaviano (*)


“El otro ya ha sido suficientemente masacrado. Ignorado. Silenciado.

Asimilado. Industrializado. Globalizado. Cibernetizado. Protegido
Envuelto. Excluido. Expulsado. Incluido. Integrado. Y vuelto a asesinar.

Por Eduardo Luis Aguirre

Este texto constituye un renovado impulso de plantear continuas rupturas con las categorías eurocéntricas que en muchos campos del saber académico nos impiden pensar en lo que nos ha sido vedado pensar como consecuencia de un proceso de colonización cultural y epistemológico que duró siglos. La filosofía no es una excepción, y mucho menos cuando se trata de analizar la visión del mundo de los pueblos originarios de América Latina. 

Por Eduardo Luis Aguirre

Ayer, a la edad de 91 años, falleció en Niembro, Asturias, el filósofo Gustavo Bueno Martínez, el desarrollador del denominado "materialismo filosófico" español. Bueno eligió irse dos días después que su esposa  Carmen Sánchez Revilla.

Por Ignacio Castro Rey

 
Diga lo que diga la Filosofía instituida, pensar es sólo admitir la existencia. Empujado por una necesidad mortal, la cabaña en Roxe de Sebes encarnó el poder universal del retiro, el secreto, la clandestinidad. Aquel paisaje montañés le dio espacio duradero a algo que en la memoria de la humanidad ha tomado mil formas: el desierto por el que ha de pasar cualquiera antes de un cambio; la crisis desde la que te rehaces; los segundos de ausencia (Theoria en Aristóteles, Augenblick en Kierkegaard, Zona Ártica en Deleuze) donde alguien contempla una escena desde fuera, con una lejanía que permite retomar la vida de otro modo.