• Filosofar siendo un niño

    Filosofar siendo un niño

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Desde hace aproximadamente tres siglos, cuando occidente produjo la invención de indudable rentabilidad de la categoría de niñez, se produjo un cambio discursivo fenomenal en materia de DDHH de niñas y niños (1).

    Hasta ese momento, la infancia y el derecho que de ella se ocupa carecía absolutamente de una presencia significativa en el maltratado mundo de los derechos humanos de la colonialidad.

  • Los populismos y las debilidades ideológicas

    Los populismos y las debilidades ideológicas
    A principios de 2016, cuando en América Latina comenzaba a presagiarse la magnitud de la restauración conservadora, el prestigioso fraile dominico brasileño Frei Betto había adelantaba su opinión en el sentido de que una de las causas principales de los retrocesos en gobiernos progresistas en América Latina había sido el descuido en la formación ideológica de la sociedad. 
  • Estado de excepción

    Estado de excepción
    Hasta  bien entrada la semana pasada, la mayoría de los especialistas en política internacional se expedían de manera mayoritariamente concordante respecto de la sobreviniente elección, definitiva e histórica, de Brasil.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    La universidad, según el filósofo Enrique Dussel, es una institución que a través de la historia se ha dedicado a transmitir el saber de un pueblo a las nuevas generaciones para que las mismas aprendan aceleradamente las tradiciones y el conocimiento existente.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Jacques Derrida es una de las figuras más trascendentales y controvertidas de la filosofía moderna, cuya obra es reconocida y consultada en todo el mundo. Él fue quien acuñó el concepto de “deconstrucción”, que estimula el desmantelamiento de las formas clásicas del pensar en distintos campos del saber, en especial la literatura, un territorio inescindible de la filosofía de este pensador nacido en la Argelia colonial en 1930 y fallecido en 2004.

    Por Jorge Alemán (*)

    La vejez es sin duda una suerte de naufragio pero no hay que condescender a verlo como merma o solo un deficit fatal Es lo que propone el biopoder, ser viejos para reducirnos a la nuda vida sin la virtud de lo político, sin la autorictas para discutir la igualdad y la justicia El viejo y la vieja deben constituir el lugar privilegiado, para como dice el gran helenista Pedro Olalla se interrogue hasta el final la posibilidad de otra vida.

    Por Jorge Alemán (*)

     Estos dos términos suelen aparecer indiferenciados. Incluso en muchos casos se vuelven intercambiables o meramente separados por un guión; lo político-social. Sin embargo, resulta especialmente importante establecer una diferencia estructural entre los mismos. Nuestra hipótesis es que lo político  tiene cada vez más obstáculos para abordar  lo social y a su vez lo social se define por poner obstáculos a lo político en su abordaje.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Sigmund Freud ponía fin a su obra "El malestar en la cultura" (1930) con un párrafo rotundo, imprescindible para una lectura filosófica actualizada del neoliberalismo, esa suerte de post-fascismo, de estado de excepción que se abate de manera salvaje sobre la humanidad.

    Por Ignacio Castro Rey

     

                                                                                                         I

                                                                                 Solución final de estilo democrático

    La inmortalidad que hoy se nos promete desde la elite de la ciencia no sería creíble sin este Übernarcisismo que nos ha hecho día a día tan imbéciles. El sujeto radiante que somos ya no puede morir, tampoco sufrir un dolor de muelas ni aceptar el fin de una relación. Sería muy instructivo vincular esta histeria de la continuidad, que es la del aplazamiento sin fin, con el éxito actual de las series televisivas, vistas normalmente en un ordenador en el que manejas los mandos, la velocidad y la pausa.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    En varias  de nuestras entregas anteriores hicimos referencia a  las singularidades propias del capitalismo en su fase neoliberal y a su aptitud para construir y colonizar las subjetividades,  una imposición cultural que opera como reaseguro de su dominación global.

    Por Hamlet López García (*)



    El pensamiento de la complejidad, como marco teórico de referencia, ofrece comprender procesos con características particulares con los cuales los investigadores sociales estamos acostumbrados a lidiar.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    La incertidumbre frente a lo desconocido y la profundización acelerada de un nuevo modelo de acumulación y concentración del capital parecieran sugerir que las preocupaciones por la sordidez y las gramáticas inconmovibles de las variables económicas desbocadas fueran el único prisma a través del cual podría analizarse este nuevo hiato de la historia propia.

    Por Jorge Alemán (*)

    La narrativa del Capital constituye la mejor descripción de la jaula de acero Metafisica en la que ha quedado emplazada la existencia. La riqueza deviene mercancia, el valor de uso se vuelve valor de cambio,el trabajo concreto se convierte en trabajo abstracto, el trabajador y su trabajo vivo se metaboliza en las relaciones de producción vendiendo su trabajo bajo el modo de la mercancía, el trabajo socialmente necesario se vuelve una maquina generadora de plusvalor.

    Por Jorge Alemán (*)

    Los distintos estudiosos del neoliberalismo consideran bajo distintos ángulos teóricos que constituye un nuevo tipo de “racionalidad” o fundamento que se va tornando incompatible con las tradiciones liberales modernas. Su característica más notable es la transformación del ser hablante, mortal y sexuado en un ente solo considerado como “capital humano”, el que imperativamente debe tender hacia su autovaloración permanente e ilimitada.

    En su libro “La sociedad de iguales” (2013), último tramo de una saga destinada a reflexionar sobre las sucesivas transformaciones de las democracias (1), Pierre Rosanvallon, Profesor de Historia Moderna y Teoría Política en el Colegio de Francia, advierte sobre las distintas dimensiones históricas y sociales que han asumido estas formas de gobierno entre el siglo XIX y la contemporaneidad neoliberal.

    Por Eduardo Luis Aguirre

    "El servicio de venta se ha convertido en el centro o el ‘alma’ de la empresa. Se nos enseña que las empresas tienen un alma, lo cual es sin duda la noticia más terrorífica del mundo. El marketing es ahora el instrumento del control social, y forma la raza impúdica de nuestros amos. El control es a corto plazo y de rotación rápida, pero también continuo e ilimitado, mientras que la disciplina era de larga duración, infinita y discontinua".

    Por Eduardo Luis Aguirre

    Las características de la cultura dependen en cada etapa histórica de los sectores sociales hegemónicos que establecen una organización económica, política y social. Para ello reglamentan normas que se formalizan jurídicamente y que regulan las relaciones entre los miembros de la comunidad cuyo objetivo es reproducir las condiciones de dominación” (1)

    Por Eduardo Luis Aguirre


    En la convulsionada Francia de los años sesenta, Jean Paul Sartre fue un protagonista central de las protestas estudiantiles y obreras que se reproducían y crecían en un revulsivo social sin precedentes. En todo el mundo, el filósofo era conocido por su multifacética producción intelectual, pero también por su férrea  toma de posición en la guerra de Argelia, por los viajes que hizo a Cuba a pocos años de haberse producido la Revolución, a la siempre atractiva Unión Soviética de esa época, a la fascinante Yugoslavia de Tito, epicentro de la fundación de los países No Alineados.